La Invasión a Polonia: El inicio de la segunda guerra mundial

Escrito por: Joaquín Toledo, especialista en historia del mundo, con amplia experiencia en investigaciones sobre Guerras y Conflictos mundiales.
Iniciada la carrera de Hitler en 1933, Alemania analizó todos sus enemigos, y simplemente se dio cuenta de que estaba rodeado de ellos, a excepción de la Italia de Mussolini. Cuando acabó la 1 Guerra Mundial, el Tratado de Versalles estableció que Alemania debía renunciar a sus pretensiones territoriales en Polonia con la excepción de Danzig y Prusia Oriental. Conforme fue pasando el tiempo, para todo estaba claro que el III Reich de Hitler se estaba armando para una contienda sin precedentes. Sin vergüenza alguna, los nazis ya hacían sus planes para el reparto de Europa, pues eran necesarios, según su política nacional-socialista, el Lebensraum o espacio vital para que los arios se esparzan y lleven la civilización a Europa y el mundo en detrimento de lo que ello consideraban razas inferiores. Entre los objetivos prioritarios de Hitler, estaban su natal Austria y Checoslovaquia.
En marzo de 1938 se produce la anexión del primer país, y con el Pacto de Munich se consigue un territorio de Checoslovaquia, que Inglaterra y Francia deciden sacrificar con el fin de evitar una nueva guerra.
Pero todo era inútil, pues los afanes de Hitler no tenían límites. Durante la firma del Pacto de Munich, se le advirtió al Führer, que si Alemania se atrevía a invadir Polonia o cualquier otro territorio, Inglaterra y Francia se verían en la penosa necesidad de declararle la guerra. Hitler prometió que tan funesto acontecimiento nunca sucedería. Mediante sus embajadas, en especial Gran Bretaña, se prometió socorrer a Polonia, en caso de una posible invasión germana. Todo quedó en papeles sobre el escritorio, pues nunca se tomaron medidas prácticas y reales. En marzo de 1939 es ocupada toda Checoslovaquia y los territorios de Bohemia y Moravia. Francia e Inglaterra se quedaron paralizadas ante los movimientos de Hitler, sabían que la guerra era cuestión de tiempo, por lo cual se dedicaron a prepararse. Por si fuera poco para aumentar la tensión entre ambos países, y con los planes de la Operación Fall Weiss ya casi terminados, los nazis lanzan un memorándum al gobierno de Polonia exigiéndoles la construcción de una carretera y una vía ferroviaria extraterritorial unida a Alemania, así como la cesión de Danzig.
Ante la negativa del gobierno polaco acerca de los dos primeros puntos, Hitler le pide a su Estado Mayor, que acelere los planes con respecto a la invasión a Polonia. Para junio estaba definitivamente listo y se programó hacer algunas maniobras de concentración de tropas en la frontera con la mayor discreción posible. Ni siquiera los italianos o japoneses sabrían de esto. Para culminar con broche de oro el período entre guerras, el 23 de agosto de 1939 la URSS, archi-enemiga de Alemania, firma con este país un pacto de no agresión el cual tenía cláusulas secretas que hablaban de un reparto de Polonia. El futuro de este país estaba ya escrito. Gran Bretaña queriendo salvar tiempo firma el Pacto de Ayuda Mutua con Polonia dos días después. Hitler dio la orden de atacar Polonia el 26 de agosto, pero después de algunos combates ligeros los alemanes se retiraron pues la orden se canceló y el mundo suspiró aliviado…la Segunda Guerra Mundial aún no había dado comienzo.
Los planes antes del inicio
El plan alemán consistía en dos grupos de ejércitos, el principal era el del sur, que estaba dirigido por Generaloberst Gerd von Rundstedt y el segundo grupo al norte, al mando de Generaloberst Fedor von Bock. El jefe supremo de la operación era Walther von Brauchitsch. Los 1580 aviones de la Luftwaffe estaban listos también. Participarían poco más de 1 millón de soldados en la operación. Los polacos por su parte no tenían una maquinaria bélica tan avanzada, y en realidad, sus cerca de 500 mil soldados estaban esperanzados en la ayuda franco británica que nunca llegó. Además se debatían entre, si defender toda su frontera con Alemania bajo el riesgo de ser rodeados, o simplemente resistir en zona protegidas por ríos aunque bajo el riesgo de descuidar sus importantes zonas industriales. Sus aviones operativos sumaban poco más de 400, que nada podían hacer en número y calidad frente a los alemanes.
El chispazo inicial de la contienda no se dio por tierra sino por mar. El acorazado alemán Scheleswig-Holstein recibió la orden el 31 de agosto de 1939 de atacar; recién consiguió hacerlo el 1 de septiembre a las 4:45, cuando el estallido de sus cuatro poderosas piezas de artillería de 280 mm y cinco de 150 mm rompieron el silencio de aquella madrugada con un ruido atronador. La Segunda Guerra Mundial había dado inicio y la humanidad y el mundo nunca más volverían a ser los mismos.
La Segunda Guerra Mundial da comienzo
Los proyectiles apuntaron contra la fortaleza de la Westerplatte defendida por 180 soldados. Los polacos deciden utilizar sus submarinos para acabar con los buques alemanes los cuales fueron constantemente hostigados. La Luftwaffe y la Wehrmacht entraron en acción poco después, incluso se llegó a atacar Varsovia el mismo día. Se atacaron puertos, pueblos, y otros lugares importantes. Los ejércitos alemanes avanzaban con bajas insignificantes.
Sin embargo los polacos, aunque débiles y con un ejército que aún usaba caballería, fue subestimado y se defendió heroicamente palmo a palmo por su amada tierra. Los dos primeros días si bien es cierto, huyeron despavoridos para reagruparse. Inglaterra y Francia le declaran la guerra a Alemania; Polonia respira aliviada creyendo que no estaba sola, y en teoría no lo estaba…aunque sí en la práctica. La blitzkrieg de Hitler hacía estragos en un enemigo muy inferior, que a duras penas conseguía mantenerse. Luego se produce la toma de Westerplatte tras una heroica resistencia que duró siete días. A continuación en la Batalla de Bzura los alemanes reciben un contraataque de los polacos que los hace retroceder, sin embargo una vez más ganaron los mejor armados y los germanos recobraron sus posiciones con bajas irrisorias. Vencida toda resistencia el 20 de septiembre los dos grupos de ejércitos alemanes, continuaron aplicando la guerra relámpago con resultados excelentes, frente a un enemigo que no estaba preparado para enfrentar a unidades motorizadas y mecanizadas modernísimas, así como tácticas de guerra totalmente novedosas.
A partir de 8 de septiembre se inicia el asedio a Varsovia, urbe bombardeada por cielo y tierra. Se intenta tomar la ciudad por los alemanes pero el primer ataque es desbaratado hacia el 24 de septiembre, en una batalla que había tomado casi dos semanas. Los rusos invadieron sus territorios como el pacto de no agresión determinaba, a partir del 17, fue desolador para los polacos verse atacados por las espaldas y en dos frentes; mientras esto sucedía los germanos se preparaban para un envolvimiento de la ciudad capital y con apoyo de artillería en tierra y bombardeo aéreo la ciudad sólo resistió hasta el 28 de septiembre cuando las últimas reservas polacas son desarticuladas y se declara el libre paso hacia la capital. Los alemanes desfilaron por las calles de Varsovia triunfantes y anunciado con altavoces que ahora los polacos pertenecían al III Reich. Entre el 25 al 29 de septiembre se produce la toma de la fortaleza de Modlin. Los rusos ocuparon rápidamente los territorios en colaboración con sus aliados alemanes so pretexto de proteger a los rusos blancos y ucranianos. Para esto ya los últimos soldados polacos se inmolaban en la llamada Batalla de Kock la cual acaeció entre el 2 al 6 de octubre. Polonia nunca se rindió oficialmente, sin embargo se daba inicio a una ocupación de casi seis años, en la que los nazis aterrorizarían y desaparecerían a gran parte de la población, en un hecho que quedó marcado para siempre en los corazones de los polacos.
El balance general
La blitzkrieg le había demostrado al mundo lo poderosa que era la maquinaria bélica del III Reich. Pronto Polonia se convirtió en un estado dominado por los nazis, donde se consiguió desde recursos, pasando por zonas de entrenamiento, hasta una enorme masa humana llena de judíos, ideal para llenar los campos de concentración, aún semi-vacíos, que los nazis irían levantando y expandiendo por toda Europa. Los polacos tuvieron poco más de medio millón de bajas, entre muertos, desaparecidos y heridos. Alemania, por su parte, había perdido a 50 mil hombres, esa, claramente, era una cifra irrisoria para el III Reich e, que estaba listo para lanzarse contra sus tradicionales y mortales enemigos: Francia e Inglaterra. Los rusos por su parte, aportarían su granito de arena para llevar el terror a Polonia con la llamada Matanza de Katyn a oficiales y militares polacos, recién reconocido en 1990 como perpetrada por los soviéticos. Así, uno de los países que más amaba la paz, se convertía también en el país más invadido y dividido en la historia, nada más y nada menos que el quinto reparto: ¿Sería el último?


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