El libro de Hitler: Meim Kampf
El libro del Führer
“Ningún pueblo sobre la tierra posee un solo palmo de su territorio por gracia de una voluntad divina o de un derecho divino. Las fronteras de los Estados las crean los hombres, y ellos mismos son los que las modifican…De igual modo que nuestros antepasados no recibieron como un don del cielo el suelo sobre el que vivimos, sino que lo conquistaron con riesgo de sus vidas, así también no por graciosa donación obtendrá nuestro pueblo en el futuro el suelo-y con él la seguridad de subsistencia-, sino únicamente por obra de una espada victoriosa”. Éste es un extracto de Meim Kampf, o traducido al español Mi Lucha, popular libro del líder nazi, en el cual, como ya quedó claro, utilizando finamente la palabra, expresa sus ideas más fundamentales como las del “espacio vital”.
Luego de fallido golpe de estado en Múnich de 1924, Hitler fue herido y conducido a la prisión de Landsberg, para cumplir una condena de unos cinco años por traición. A pesar de ello, y debido a la admiración que causó entre los jueces, se le concedió un trato especial y pudo recibir visitas cuantas veces quisiese, hacer ejercicios, disfrutar del aire libre y enterarse de la política del partido. Hay otro detalle: Hitler tuvo la posibilidad de pedir la libertad condicional pasados unos nueve meses aprox. Pero no había desaprovechado el tiempo, pues le pidió a Rudolf Hess que por favor lo ayude a escribir su libro, lo que él consideró en un principio serían “sus memorias”, antes que un libro ideológico, aunque ahora sabemos que el resultado fue muy distinto. El título inicial era bastante largo (Cuatro años y medio contra las mentiras, la estupidez y la cobardía), así que finalmente quedó en Mi Lucha, por ser más aceptable para el mercado. Como dijimos, la obra de Hitler se salió bastante de los parámetros iniciales, pues ya no sólo sería su autobiografía, sino que estaría mezclada con elementos de su vida política y parte de sus ideas que más tarde conformarían las bases del nazismo.
Ahora bien, después de que Hitler salió de prisión, terminó de escribir la primera parte del mismo, el cual fue publicado en la segunda mitad de 1925. No hubo grandes ventas el año de su lanzamiento y el libro no superó los diez mil ejemplares. A pesar del relativo fracaso, Hitler decidió escribir la segunda parte, y culpó a los judeo-bolcheviques de sabotear las ventas de su creación. El hecho de porque no fue exitoso desde su temprano lanzamiento, se debe a que en ese entonces, aún no era tan famoso, su partido estaba prácticamente proscrito y por otro lado los alemanes parecían preocuparse más por llevarse un pan a la boca que en leer libros. En los años siguientes, la venta de la obra decayó amargamente. ¿De qué hablaba la primera parte? Pues bien, Hitler, antes que nada, se dedica a analizar su más tierna infancia, adolescencia y parte de su juventud; sus años en Viena (ciudad a la que califica como una “Babilonia de razas”) y los primeros encuentros con los judíos. También a continuación sigue narrando sus años de vida en Múnich y más tarde en la Guerra Mundial. Hasta este momento Hitler no oculta en ningún momento sus sentimientos anti-judíos, así como tampoco anti-bolcheviques, condenando a ambas como enemigos a los que era necesario combatir. Asimismo nos cuenta los principios en su vida política, el ingreso al Partido Obrero Alemán y finaliza con los conceptos esenciales de la nación y la raza, así como las peripecias en las que se envuelto su organización hasta el golpe de estado en Múnich.
Segundo tomo, repercusión e ideas
En 1928 apareció el segundo tomo de Mi Lucha. El mismo está mucho más enfocado a la ideología del partido y la crítica hacia el sionismo, o judaísmo en general, culpándolo de ser el destructor de naciones unidas como el pueblo japonés o el mundo ario. También justificó la actitud de los pueblos germanos, alegando que eran entre los más puros de todo el orbe, y que por ello, debían regir los destinos de todas las naciones. La debilidad de los pueblos, proviene de la mezcla de razas. Hitler continuó elaborando su teoría racista en base a un expansionismo necesario, conocido como lebensraum, o espacio vital, indispensable para la vivencia y supervivencia de los arios. La única organización que se encargaría de llevar a cabo tales ideas y luchar contra todos esos poderes, era desde luego el Partido Nacionalsocialista alemán.
Utilizando la oratoria, la noción básica de estado-nación raza y la fuerza, lucharía contra las fuerzas judías que dominaban el mundo y que a través de sus múltiples manifestaciones (el comunismo, el sistema capitalista, la religión, el mestizaje de razas, la propaganda, el control de los medios de comunicación, etc.), atentaban contra la naturaleza humana. En la etapa final de este segundo tomo, Hitler finalmente cierra su teoría haciendo un estudio mucho más cercano en lo que respecta a la realidad de su propio país abogando por un estado centralista, anti-bolchevique, la destrucción de los sindicatos, los cuales el decía estaban dominados por el judaísmo, entre otros puntos. También declaró la necesidad de librar a los arios de la influencia en el este de Europa de los eslavos y comunistas. Así entonces quedó concluido su libro que ha pasado a ser parte de una obra fundamental para los nacional-socialistas, antes, durante y después de la guerra, y es algo así como El Capital, para los comunistas. Algunas ediciones deciden incluir el manifiesto publicado en marzo de 1930 con respecto a la postura de su partido en lo referente a la agricultura y el ámbito campesino. Otras también incluyen también los 25 puntos del partido, dictados el 25 de febrero de 1920 en el Horfbraeuhausfestsaal de Múnich, el cual es el programa básico de la organización nacional-socialista, cuyos puntos son considerados inmutables.
Tras la salida del segundo tomo, sumado al incremento de la popularidad de Hitler así como la crisis del 29, se generó que todos estos factores en conjunto, hiciesen que las ventas se fueran incrementando. El pueblo alemán y austríaco, encontró entonces lo que ellos consideraron una respuesta a sus dudas y una solución a aquellos desdichados días. Para cuando Hitler asumió como canciller en el año 33, Mi Lucha alcanzó ventas insospechadas tan sólo unos meses atrás. Las tiradas se agotaron y el consumo fue ingente; ya que todo alemán puro se veía en la necesidad inexorable de leerlo si es que quería comprender el movimiento y la realidad del país. Las exorbitadas ventas (sean por voluntad, difusión forzada de los mismos nazis o por cultura general), hicieron a Hitler millonario y con ello le alcanzó para vivir el resto de sus días, lo cual está suficientemente comprobado. Además esto evitó que él tome dinero del estado cuando fue nombrado canciller y más tarde Führer, por lo cual, a pesar de su régimen del terror, es considerado un político honesto en este aspecto.
En el extranjero Mi Lucha había tenido pocas traducciones ilegales en los primeros años desde la salida del primer tomo. Y, aún a pesar del aumento de la popularidad de Hitler, el libro no se expandió sino hasta en tiempos finales y posteriores a la guerra. En un principio, claro está, se prohibió y hoy en día, su publicación es sensible a críticas y prohibiciones, en especial de la comunidad hebrea, la cual lo ve como un medio de difusión del odio y la irreverencia en contra de ellos. Pese a ello, en Latinoamérica, Estados Unidos y Asia, Meim Kampf continúa publicándose, pero todas son editoriales prácticamente clandestinas (a pesar de que existen muchas en varios países que aún lo publican), pues los derechos sólo corresponden al Estado de Baviera, teniendo en cuenta de que ya no son imprimidas más copias. Sólo una edición inglesa parece ser la que cuenta con los derechos para su publicación. A pesar de este éxito durante la vida de Hitler, él siempre tuvo deseos de publicar más, pero sus obligaciones políticas le impidieron avanzar en sus proyectos personales con suficiente rapidez. Pese a ello, empezó la escritura de su Zweites Buch o Libro Segundo como se le llama simplemente, aunque en algunos países de Iberoamérica es conocido como Raza y Destino, el cual fue publicado póstumamente, recién en 1958 y no ha tenido tanta difusión como el primero. Lo que es más, muy poca gente sabe que Hitler escribió un segundo texto. De seguro, de haber salido durante la era del régimen nazi habría sido un éxito al igual que su antecesor, al menos en Alemania…



